Los temores de los remolacheros se hicieron realidad este miércoles, cuando Empresas Iansa comunicó oficialmente que no habrá contratación de superficie para la temporada 2026-27, una decisión inédita en los 73 años de historia de este rubro en el país.
Esto significa que, si bien se completará con normalidad la cosecha que se extiende desde abril hasta agosto,correspondiente a la temporada 2025-26, y se respetarán todas las condiciones de los contratos, la azucarera no contratará superficie para la próxima temporada 2026-27, lo que implica un duro golpe para la agricultura local, particularmente para los 250 agricultores que tienen contrato actualmente, así como para 117 colaboradores de la empresa y para todos los actores de la cadena productiva, entre transportistas, proveedores, prestadores de servicios, técnicos y operarios agrícolas, que según estimaciones de los remolacheros, rondan los tres mil.
La compañía indicó que dedicará la capacidad de producción de su planta ubicada en Cocharcas, San Carlos, a la refinación de azúcar cruda importada, una línea que se abrió en 2012 con foco en el azúcar de caña, que exhibe menores costos de producción, lo que permitió compensar la caída de la superficie derivada del cierre de las plantas procesadoras de Linares y Los Ángeles. “Esta decisión responde, por una parte, a factores internacionales relacionados con las condiciones actuales del mercado internacional del azúcar, que mantiene bajos precios, debido a la alta producción mundial, y, por otra parte, a la alta presión y volatilidad de los factores de costo de la cadena productiva completa”, declaró Iansa.
Según Odepa, en la temporada 2024-25 se sembraron 7.892 hectáreas de remolacha en el país, de las cuales 4.423 corresponden a Ñuble. El resto se distribuye entre Maule y La Araucanía.
CONTINUIDAD DE LA PLANTA
Desde la empresa destacaron que en la planta de San Carlos se seguirá manteniendo la operación productiva relacionada con endulzante líquido, el procesamiento de azúcar cruda y la producción de azúcares de especialidad.
Argumentaron que “esta medida busca asegurar la continuidad de su producción en Chile, con el objetivo de seguir abasteciendo a los clientes industriales y consumidores finales”.
Respecto al futuro, nadie está en condiciones de asegurar que se volverá a contratar remolacha. “Como ocurre en toda industria expuesta a mercados volátiles y variables globales, la compañía continuará monitoreando la evolución de los precios internacionales y las condiciones económicas del sector, elementos que determinarán la orientación productiva en las temporadas que siguen”, expresó Iansa.
“UN BALDE DE AGUA FRÍA”
La preocupación rondaba hace días entre los agricultores por la demora de la compañía en informar los precios para la campaña de contratación, en un contexto marcado por los bajos precios del azúcar, mayores costos de producción y el cambio de propiedad de la empresa, luego que a fines del año pasado la británica ED&F Man vendiera su participación a la estadounidense Hartree Partners.
Este miércoles, ejecutivos de Iansa se reunieron con los dirigentes remolacheros en la planta, para comunicarles la decisión, instancia en la que señalaron que mantendrán un diálogo permanente con la Federación Nacional de Remolacheros.
Marcelo San Martín, presidente de los remolacheros de Ñuble, reconoció que la noticia “nos cayó como un balde de agua fría, porque si bien la situación está difícil a raíz del alza del petróleo y del fertilizante, que subieron mucho los costos, pensábamos que la cosa no era tan caótica”.
Por otro lado, sostuvo que “ayer (martes) el directorio tomó la decisión de no hacer más remolacha en Chile y yo valoro que inmediatamente nos comunicaron a nosotros”.
El dirigente profundizó que “los costos no dan. El azúcar se ha mantenido entre 400 y 500 dólares la tonelada y tendría que valer US$ 650 para poder hacer un contrato con nosotros. Nos dijeron que lo que nos podían ofrecer era tan bajo que hubiese sido una burla”.
Según Bloomberg, el precio internacional del azúcar Londres N°5 registró un precio promedio de US$480/ton en 2025, mientras que en 2024 alcanzó un promedio de US$575/ton. Al 31 de diciembre del año pasado se cotizaba en US$428/ton, dejando en evidencia la alta volatilidad de este commodity, que en 2023 registró picos sobre los US$750/ton.
San Martín contextualizó que “durante muchos años ha estado creciendo la plantación de azúcar de caña en el mundo. En Brasil hay tremendas plantaciones que se incrementan cada año; en la India, en Tailandia y sobre todo en los países asiáticos se ha aumentado la superficie porque hay bonificaciones de parte de los gobiernos a las empresas que producen azúcar a partir de caña que, además, tiene costos de producción muy bajos”.
El dirigente estimó que son cerca de 300 remolacheros entre el Maule y La Araucanía, de los cuales 150 son de Ñuble. “Nos vamos a reunir, vamos a hacer ver a las autoridades que con esta decisión se le está poniendo la lápida al cultivo. Este rubro genera cerca de tres mil empleos directos e indirectos, entre transportistas, gente del campo, prestadores de servicios, entre otros”.
* FUENTE; AGENCIA UNO
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